Mallorca: Historia y arqueología.
Los instrumentos del folklore pitiuso
Castanyoles de madera, tambores, flautas, xeremias de cañas…. son instrumentos musicales artesanales imprescindibles en los cantos y bailes de Ibiza y Formentera.
Pasados los siglos, todavía no se sabe con exactitud la procedencia de las manifestaciones folclóricas de Ibiza y Formentera. Llama la atención la simbología de la danza y la singularidad de los instrumentos musicales que se utilizan, elaborados totalmente de forma artesanal partiendo de la base del uso de materias primas exclusivamente autóctonas.
Las singulares castanyoles de madera de enebro, el tambor, cuya caja ha sido elaborada a partir de pino o sabina, la flauta obtenida de rama de adelfa, el espasí u hoja sin mango de una espada que se golpea con una daga y la más popular, la xeremia.
La xeremia es un instrumento musical de la familia de las cornamusas fuertemente arraigado en la cultura de las islas. Su sonido brillante y penetrante acompaña las fiestas populares desde tiempos muy lejanos y ninguna celebración que se precie puede prescindir de él. Al intérprete de la xeremia se le denomina xeremier y siempre forma pareja con un flabioler que hace sonar el flabiol (pequeño flautín) con la mano izquierda, mientras que con su mano derecha percute el tamboril (sostenido con una correa entre sus dedos índice y pulgar de su mano izquierda). Ambos son los que conforman la colla (dúo) de xeremiers .
Todos estos instrumentos musicales en conjunto son imprescindibles en los cantos y bailes de la isla, donde predomina la percusión sobre lo melódico, sostenido por la voz humana que en ocasiones alarga las estrofas mediante un curioso tartamudeo silábico.
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